miércoles, 1 de septiembre de 2010

Berge (Bajo Aragón)

Ahí está
Cuando estuve en Berge tuve una sensación de esas que, mientras subes los hombros, pones cara de bobo y piensas: "Bueno, ya estamos aquí. ¿Y ahora qué?".
Porque Berge es uno de esos pueblos que parece que se metieron en una burbuja y se aislaron del mundo. Es como si por ahí se hubiera olvidado de pasar el tiempo y la Historia. La vida me pareció que transcurría lenta, en un silencio sólo roto por algún que otro coche atravesando la carretera (que, como en otros muchos pueblos de Teruel, pasa por en medio del casco urbano).
Tal vez fuera porque el día estaba plomizo, pero el caso es que dejé el pueblo con la sensación de que igual me hubiera dado estar en otro lado. Si tengo otra ocasión, para primavera intentaré ver con otros ojos este pueblo de agua, el embalse de Gallipuén, los montes que lo rodean, su santuario...
De momento, me queda una triste sensación de indiferencia. Lo siento.


3 comentarios:

Luis dijo...

ESTE ES MI PUEBLO!

maria jesus dijo...

Si, tendrás que volver... Hay que saber mirar con los ojos del corazón y ten en cuenta que los tesoros siempre están escondidos... No te fíes de las apariencias..

Alberto dijo...

Ya me lo imagino, M. Jesús... Por eso espero que si vuelvo sea con el ánimo un poco más "animado", y un día algo mas alegre que cuando fui.