miércoles, 29 de junio de 2011

Obón (Cuencas Mineras)

In vino veritas
Perdido en lo profundo del Teruel más profundo, una interminable sucesión de curvas nos lleva hasta el pueblo de Obón, enclavado en el Parque Cultural del Río Martín.
Mi padre mencionaba a Obón algunas veces, cuando contaba que, de joven, se juntaban unos cuantos y se iban a comprar vino a Obón (un par de días o tres). El vino de Obón era el típico de aquel entonces por la zona de Lécera y Muniesa: fuerte, recio, peleón. Luego este vino ya lo traían a la bodega de Utrillas y no hacía falta ir a buscarlo (aunque alguien echaría de menos estas escapadas).
Escribir sobre el vino de Obón me trae el recuerdo de esos bocadillos de casi una barra de pan que nos merendábamos de críos: pan bien empapado de vino y un buen puñado de azúcar. No sé por qué ha desaparecido una comida tan sana de la dieta alimentaria infantil...
Así pues, no es de extrañar que en el escudo de Obón aparezca un enorme racimo de uvas (¿un "uvón", acaso?).
En la vuelta que nos dimos por el pueblo prácticamente no nos cruzamos con nadie. Eso sí, por la época que era, la vega del río Martín estaba de ese color verde sano que sólo lo dan las verduras cultivadas como es debido.
Y si alzamos la mirada podremos ver unas formaciones rocosas sobre las cuales, dicen, un enorme carnero se asoma el día de difuntos...

2 comentarios:

Raul Rentero dijo...

siempre nos traes historias maravillosas. Obón no lo conozco, nunca he estado, pero me lo anoto en la agenda como todas tus recomendaciones.
saludos desde el maestrazgomagico.blogspot.com
RAUL

Alberto dijo...

Gracias, Raúl. Esa es la filosofía.