martes, 19 de abril de 2011

Linares de Mora (Gúdar - Javalambre)

De árboles y plantas
Si podéis elegir, la primera vez que vayáis a Linares de Mora hacedlo por la carretera que viene de Valdelinares y Mosqueruela.
En primer lugar, porque a unos 2 Km. antes de llegar tendréis un desvío a la derecha que marca "Pino del Escobón" (o algo así). Es una pista apta para coches que baja 900 m. hasta llegar a un merendero montado en torno a un pino enorme. Ése es el Pino del Escobón, catalogado como "Árbol singular", y que tiene casi 30 m. de altura. Que se dice pronto.
Fundamental hacerse una foto con él, más que nada por el tema de comparativa de tamaños cuando la enseñéis por ahí.
Y en segundo lugar, de vuelta otra vez a la carretera, lo que parecía un llano se torna de pronto en un vertical puerto de bajada. Y el pueblecito que se ve allá abajo, abajo, es Linares de Mora. Bien, pues allá abajo, allá abajo... están a 1.300 m. de altitud. Pensad entonces que vosotros lo estáis viendo desde allá arriba, arriba...
Cuando lleguéis a Linares, dejad el coche en seguida. A la entrada hay un parking donde podréis hacerlo y visitar el pueblo y la ermita andando. Sobre todo, no se os ocurra meter el coche por el pueblo, que vais de turistas forasteros, y se os va a quedar encajado en la primera calle.
Linares de Mora tiene forma de U, con la ermita de Santa Ana al final del calvario, en un lado, y el castillo y la iglesia barroca al otro. Así que preparaos a subir y bajar cuestas.
Eso sí, como siempre, sin prisas. Sólo así podréis parar cuenta de los antiguos portales de acceso a lo que en tiempos fue un sitio amurallado, de las casas encaladas y los tejados rojos, de los aleros... y de sus estrechas calles (menos mal que hemos dejado el coche fuera, ¿verdad?).
Bueno, y como ya habréis supuesto a estas alturas, el nombre de la localidad proviene de que en tiempos debía abundar por aquí la planta del lino. Así que aprovecho para meter una cuña cultural, esta vez de botánica: El lino (Linum usitalissimum) es una planta utilizada desde antiguo como fibra para fabricar tejidos, y sus semillas se usan también con fines terapeúticos y medicinales: laxante, calmante, antiinflamatorio...
Paseando y rebuscando por esas angostas calles arriba y calles abajo deberíais acabar topándoos con el bar del pueblo. Un amplio salón de esos que cuando entras dices: "Ya he encontrado el bar". Aprovechad para echar una caña (o dos, si son pequeñas) y, si tenéis algo de gana, preguntad en la barra, que la gastronomía local no os defraudará; las veces que he caído por aquí he salido más que contento. La última, fuera ya de horas razonables de comer, nos sacaron unas albóndigas caseras con tomate como pelotas de tenis. Deliciosas a las cuatro de la tarde.


2 comentarios:

PACO CUADRADO dijo...

Alberto una buena esplicación de Linares de Mora.
Como ya te dije hace unas fechas, tu presentación de pueblos de Teruel me gusta,pues voy visitando alguno que para mi son desconocidos, nunca los había visitado.
En días pasados he estado visitando pueblos del Maestrzgo de Teruel, y son interesantes y bonitos.
Un saludo y animarte a que sigas dandonos a conocer estos rincones de Teruel.
Paco Cuadrado.

Alberto dijo...

Gracias, Paco. Como ves, seguimos a la marcha.