viernes, 11 de marzo de 2011

Tramacastilla (Sierra de Albarracín)

Un paseo por el Barranco Hondo
La vez que vayáis a Albarracín (porque, al final, todo el mundo acaba yendo a Albarracín), buscad un hueco y acercaos, aunque sólo sea una mañana, a Tramacastilla. Vale la pena.
Del origen del nombre, una cosa está clara: "Trama-" significa "entre". Para el resto, unos dicen que el pueblo (la ubicación original) estaba entre dos castillos que había en lo alto de los montes que rodean a la población; para otros, el final "-castilla" se debía referir a que estaba ya en la frontera con el reino de Castilla.
Dejando al margen el nombre (pero es que estas cosas a mí me gustan mucho), os aconsejo daros primero un paseo siguiendo el curso del Guadalaviar hacia arriba. El camino empieza al lado del puente que hay a la entrada del pueblo, en un merendero bajo una cueva de aspecto tenebroso (creo que es la "Cueva de los Moros"), y el paseo es apto hasta para los más pequeños.
El camino sube poco a poco, va llaneando y es muy llevadero. Eso sí, estad atentos porque en algún momento habrá un desvío y tendréis que tomar la dirección de la derecha, hacia un (creo) antiguo depósito de agua. Si os pasáis, acabaréis en Villar del Cobo que, aunque tampoco estaría mal, luego hay que volver.
La ruta es circular, y la vuelta a Tramacastilla tiene las mejores vistas del Barranco Hondo, con el río allá abajo. No da vértigo (aclaro).
Volvemos a Tramacastilla por un tramo común al que que hemos realizado a la ida, entre huertos de labor y frutales.
Como es normal, tras esta excursión hay que ver el pueblo, dar una vuelta por sus casas rojizas, ver su fuente... y hasta podéis tomaros algo en el bar.
Tramacastilla es muy majo, casi de postal navideña, y, si queréis tener otra buena vista "aérea" de él, podéis acercaros al hotel nuevo (bueno, nuevo cuando estuve yo) que hay siguiendo la carretera, y que tiene un mirador excelente.
Y ya para terminar, como sé que a muchos os gusta el tema de las leyendas e historias, lo voy a hacer con una y, aunque esta zona de Albarracín es muy dada al Cid y a moros y cristianos, la que os voy a contar no tiene nada que ver con ellos, a mí me gusta mucho, y la primera vez que la leí fue a Manuel Pascual Guillén, a quien (como he dado a entender en otras ocasiones) le debo el haberme metido el gusanillo este de las historias que circulan por Teruel. Pero vamos allá con la historia, a la que muchos autores titulan "El huerto de las almas":
En tiempos antiguos, unos señores de Tramacastilla gravaron con censo en sufragio de sus difuntos un huerto que tenían junto al pueblo. Por esta razón, al huerto acabaron llamándole "De las Almas".
Por herencia, el huerto fue pasando de unas manos a otras, hasta que acabó en poder de un avaro la hacienda en cuestión. Este personaje decidió no cumplir la sagrada deuda que el huerto De las Almas llevaba consigo, y durante un tiempo las cosas transcurrieron con normalidad. Pero una noche, de la Peña del Castillo (que según se cree es la boca de la salida del mismo Infierno) surgieron grandes llamaradas que, con luz siniestra y misteriosa, iluminaron el paisaje. De entre las llamas apareció la figura de un caballo con el mismo Satanás por jinete. Llenos de estupor, los lugareños pudieron contemplar que en los bordes del camino apareció quemada la hierba con la huella de unas herraduras de fuego.
Ni que decir tiene que, en adelante, el avaro y codicioso hombre dueño del huerto pagó sus deudas religiosamente.
Hala, tras esto ya os podéis volver a Albarracín (aunque yo os aconsejaría haber cogido alojamiento en Tramacastilla o en alguno de los pueblos de alrededor). Eso sí, os vais a volver con la sensación de haber aprovechado muy bien la mañana. O el día.


3 comentarios:

MARISOL dijo...

Pues he ido a Albarracín pero me he perdido Tramacastilla, te agradezco la investigación, la tendré en cuenta. Si hasta tiene su leyenda con Satanás de por medio !. En serio, gracias por tu aportación.

Alberto dijo...

Pues nada... para eso estamos. Para conocer más de Teruel.

CURRITO dijo...

Alberto es estupendo que tu dedicación de dar a conocer lo mas profundo de Teruel nos sirva,a los demás para tenerlos en cuenta y visitar aquellos que nisiquiera conociamos.
Gracias Utrillense.