Tuve la suerte de estar con unos amigos en Valbona allá por el año 2004. La verdad es que estuvimos poco rato; el suficiente como para dar una vuelta por el pueblo, por sus calles, y ver algunos de sus edificios singulares, alguna lonja... típicos de la arquitectura turolense.
Pero lo que más recuerdo de este acogedor pueblo es una de sus calles, en la que alguno de sus habitantes había puesto a cada uno en su sitio.
Hasta siempre, abuelo.
Pero lo que más recuerdo de este acogedor pueblo es una de sus calles, en la que alguno de sus habitantes había puesto a cada uno en su sitio.
Hasta siempre, abuelo.
