
El Salt es una espectacular cascada que forma el río Tastavins, de unos veinte metros de altura. Cuando baja con agua abundante, da gloria bendita verla (e incluso bañarse en la poceta que forma); cuando baja con poca agua, da un poco de pena. Pero, en todo caso, es interesante acercarse a contemplar el lugar.
Porque no sólo es la cascada; en su parte superior, el río Tastavins ha formado un amasijo de piedras que, la verdad, resulta curioso de ver.
Se puede ir en coche hasta allí, cogiendo un desvío en la carretera que va de La Portellada a Valderrobres (está señalizado). Se llega tras unos dos kilómetros de pista sin asfaltar (pero en bastante buen estado).
Porque no sólo es la cascada; en su parte superior, el río Tastavins ha formado un amasijo de piedras que, la verdad, resulta curioso de ver.
Se puede ir en coche hasta allí, cogiendo un desvío en la carretera que va de La Portellada a Valderrobres (está señalizado). Se llega tras unos dos kilómetros de pista sin asfaltar (pero en bastante buen estado).

