lunes, 6 de febrero de 2012

Almohaja (Comunidad de Teruel)

Madoz
Si tuviera que elegir un nombre de pueblo bonito turolense, posiblemente me quedaría con éste: Almohaja. Lo tiene todo: no está formado por varias palabras, su pronunciación es suave, evoca a tiempos de árabes, y lleva una "h"intercalada.
Aprovechando esta localidad de tan bello nombre, permitidme que os hable de un hombre que no es turolense; ni siquiera aragonés: Madoz. Pascual Madoz Ibáñez.
D. Pascual Madoz Ibáñez fue un señor que nació en Pamplona en 1806, estudió en los escolapios de Barbastro y en Zaragoza, se dedicó a la política y, por caprichos del destino, acabó muriendo en Génova en 1870. Hasta ahí, todo normal.
Este hombre hizo muchas cosas, pero la que más nos interesa es una concreta: la elaboración de un "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar", aunque es más conocido como "el Madoz", a secas.Se trata de una especie de enciclopedia que recoge los datos de TODOS y cada uno de los pueblos y ciudades de "España y sus posesiones...". Una labor de muchísima paciencia tanto de coordinación de la recopilación de datos como de la ordenación de los mismos, y cuyo resultado es una obra de arte que hay que saborear poco a poco y con añoranza cuando leemos cómo era nuestro pueblo en 1850.
Y así era Almohaja hace casi 200 años...
ALMOAJA: l. con ayunt. de la prov. y adm. de rent. de Teruel (6 leg.), pert. jud. de Albarracin (4), aud. terr., c. g. y dióc. de Zaragoza (21), SIT en parage montuoso, aunque no de sierras elevadas, combatido mas particularmente por los vientos del N. y S. que hacen su CLIMA frio y bastante sano, sin que por lo general se padezcan otras enfermedades, que algunas tercianas producidas por la humedad que exhala una balsa que se halla debajo de la pobl. Ésta la forman 30 CASAS, distribuidas en varias calles; una muy regular para el ayunt., y la cárcel que se halla en la misma: hay escuela de primeras letras, á la que concurren 10 niños; y una igl. aneja de la parr. de Peracense, bajo la advocación de Ntra. Sra. del Rosario, servida por un coadjutor, junto á la cual está el cementerio. El TÉRM. confina por el N. con el de Peracense (3/4 de leg.), por el E. con el de Pozondo (1), por el S. con el de Alba (1 1/2), y por el O. con el de Rodenas (1): dentro de su circunferencia se encuentran varias fuentes, de cuyas aguas se surten los vec., y una ermita dedicada á Maria Santísima de la Rosa. El TERRENO es montuoso y de secano: la parte que se cultiva será de unas 780 fanegadas, de las cuales 80 quedan generalmente sin cultivar; hay 270 de monte blanco y 280 de carrascal, en el que tambien se crian malezas de estepas, aliagas y otros arbustos: de este monte se surte el vecindario de leña, para sus hogares; pero no sirve para madera de construccion: ningun r. ni arroyo corre por él, pero si hay varias fuentes, como se ha dicho, y un manantial llamado el caño que sirve para abrevadero de bestias y ganados, y para dar impulso á las ruedas de un molino harinero de una sola piedra, aunque no puede ser contínuo su movimiento, porque las aguas á que debe este beneficio, no son muy abundantes; no hay tampoco arbolados de otra clase, pero si buenas yerbas de pasto. Los CAMINOS son locales y de herradura; por lo regular se encuentran en buen estado, aunque alguno hay muy malo. El CORREO se recibe de Calamocha por medio de una hijuela que llega á Villar del Salz, donde va á buscarse los lunes y jueves, y se lleva los martes y viernes. PROD.: trigo puro, morcacho, cebada, avena y lentejas, y cria ganado lanar, cabrio y abundante caza de perdices, liebres, conejos y algunos venados y corzos. POBL. 30 vec.: 190 alm. CONTR.: 4,373 rs. 7 mrs.
Curioso a la vez que bonito e interesante, ¿no?. Pues así con todos y cada uno de los pueblos y pedanías de nuestra gran provincia. Bueno, y de Aragón, y de España, y de ultramar, aunque de estos dos últimos no he leído nada (falta de interés, supongo).
Paramos en Almohaja a ver un castillo que no vimos. Dejamos el coche junto a la iglesia: un robusto edificio en piedra roja que, a pesar del tiempo vivido, mantiene su pose altiva, orgullosa y vigilante. Tal vez protectora, aliada con el castillo que aguarda una visita, de un pueblo por el que dimos una pequeña vuelta en la que sólo vimos un perro.
Caía la tarde y la climatología parecía venir de un humor de perros, por lo que arrancamos en dirección a la capital. Almohaja se fue haciendo cada vez más pequeño en el espejo retrovisor... y dejó de verse.
Nota: ¿Os habéis fijado que en 1850 Almohaja no llevaba en el nombre esa preciosa "h" intercalada?



2 comentarios:

Osselin dijo...

Almohaja significa camino real, así que tuvo que ser un lugar importante de tránsito en la ocupación árabe.

Alberto dijo...

Gracias por tu granito de arena, Osselin.